CORREO DE LECTORES

PARA RECORDAR A UN EJEMPLAR PATRIOTA

Escrito por:
María Rosario Echeverría

Leer algo así es, de verdad, hermoso. Me sucedió el pasado sábado 4 del corriente. Lo tomé siempre como un admirable argentino, un sobresaliente compatriota. Por eso me gusta tanto leer acerca de él. Me estoy refiriendo a don Martín Miguel Juan de la Mata Güemes y Goyechea o, simplemente, Martín Miguel de Güemes. Leía ese día sábado 4 de “Grandes protagonistas de la Historia”, la obra “Martín Miguel de Güemes”, perteneciente a la Colección dirigida por Félix Luna. Es que con la gentileza, excelente disposición y amplio conocimiento que los caracteriza, fui atendida el día anterior por personal de la Biblioteca “Julio Serebrinsky” de la Cooperativa Eléctrica y Otros Servicios de Concordia Limitada y se me entregó, en calidad de préstamo, dicho ejemplar para leer en mi casa.

Como argentina que soy pienso es una obra que merece ser leída por todos. Mucho y valioso es lo que nos brinda su lectura.

Haciendo un repaso rápido, pero un tanto personalizado de la vida de este héroe nuestro, me permito señalar lo siguiente:

Hace 81 años fue creada la Gendarmería Nacional Argentina. Y hace también 81 años que su Protector es Martín Miguel de Güemes, un argentino al que la Patria le debe mucho. Un gran patriota a quien admiro y que, entiendo, merecidamente debe ser siempre recordado.

Nació en Salta el 8 de febrero de 1785. Junto a su hermana Magdalena Güemes de Tejada, “Macacha”, escribió páginas extraordinarias en nuestra historia. Efectivamente, la carrera militar y política de Güemes tuvo un apoyo fundamental en su hermana Magdalena, la valiente “Macacha”.

La carrera militar de este ponderable patriota comenzó en Buenos Aires, a los 14 años.-

Luchó contra los enemigos en las Invasiones inglesas y participó en la campaña libertadora del Alto Perú.

En 1815 regresó a Salta, donde fue elegido gobernador y se puso - al frente de la resistencia contra las fuerzas realistas, sus subordinados en la lucha fueron los mismos gauchos de Salta, convertidos en soldados ante la gravedad de la situación.

Hacia 1816 luego de una visita personal, Juan Martín de Pueyrredón con el apoyo de San Martín y Belgrano, lo ascendió a Coronel Mayor. De este modo, la misión de Güemes fue la defensa de la frontera septentrional.

En 1817 ante la inminente invasión de los realistas, Güemes armó a toda la provincia en un gran ejército popular, dividido en pequeños grupos de acción guerrillera y logró un satisfactorio triunfo contra el realista De La Serna.

Entre 1819 y 1820 mientras se configuraba una gran guerra civil en el territorio nacional, los realistas volvieron a atacar, pero esta vez Güemes no tenía el apoyo de Buenos Aires ni de los ricos de Salta, que desconfiaban de su poder y sus huestes. Con el incondicional apoyo de San Martín salió victorioso pero, en 1821, ante la misma situación, la derrota fue inevitable. Mientras intentaba refugiarse y preparar la resistencia ante este hecho, resultó gravemente herido.

Murió luego de dar indicaciones a su ejército el 17 de junio de 1821, en la Cañada de la Horqueta.

En su homenaje y agradecimiento, en nuestro país hay paseos públicos, calles, escuelas que ostentan su nombre.

Es nada menos que el Protector de nuestra Gendarmería Nacional. Un argentino de vida apasionante y heroica a quien me hubiera gustado conocer personalmente.