CORREO DE LECTORES

Uno de los tantos aspectos de la recordada historia

Escrito por:
Rosa Araujo de Giacobino

(CONTINUACIÓN DE HISTORIAS DE VIDA DEL DÍA MARTES 26 DE FEBRERO)


La familia mencionada (Mehioja), tenía diferencias muy notables entre los hijos varones. Uno de ellos Moisés era sumamente sencillo, le gustaba ir a la orilla del Bósforo donde estaban los pescadores y conversar con ellos. El otro, cuyo nombre no recuerdo, era totalmente aristocrático en su vestimenta, en su trato y un tercero, que tampoco recuerdo su nombre, tenía un hijo experto en reparar motores de aviones.

Plena guerra mundial, los alemanes se lo llevaron para usufructuar sus conocimientos. El padre no lo volvió a ver y murió de tristeza.

Por qué Blanca llegó a tener tantas joyas, porque en la familia nombrada, había profesionales y por lo tanto, podrían entrar al haren, donde las esposas del sultán tenían muchas joyas y las querían vender.

Ignoro si Blanca aún vive y nuevamente me pregunto ¿qué pasó con las joyas? El presente relato que encaramos, tiene muchos aspectos que parecen no tener relación, pero no es así, por lo tanto los hechos van y vienen. Teniendo seis (6) años aproximadamente viajé con mi madre a Mercedes (Corrientes) para el casamiento de una tía, llovió cinco (5) meses sin parar, el único medio de transporte era el tren, todas las vías y campos aledaños estaban inundados. En ese tiempo (mis padres) pensaron qué harían conmigo. Se les ocurrió enviarme a una escuelita, que era una casa particular, donde había animales domésticos.

Creería que los niños que concurrían allí eran de hogares humildes y me llamaban “La Porteña”. Quien se portaba bien durante la semana, se daban clases hasta los sábados, le daban una bolsa de 5 kg. de maíz, de manera que en la casa donde yo paraba estaban muy contentos porque yo le llevaba maíz para las gallinas. Siempre me pregunté ¿por qué? en la escuela Domingo Faustino Sarmiento de Concordia, donde asistí desde la primaria, tenía un año más que las demás. Aunque dicen que las personas mayores no deben ocuparse del pasado, sin embargo lo hice, llegué a la conclusión del ¿por qué sucedió eso?. Fue por la inundación de 1940.

Mi tía se casó con un militar que tenía poca cultura alcohólica. Vivía en el Regimiento y la iba a visitar a caballo. El señor de la casa donde parábamos, lo subía al mismo y hasta parece mentira le hablaba al equino pidiéndole que lo llevara y el joven acostado en el animal y abrazado a él se iba.

Llegó el día del casamiento, también concurrieron familiares del novio, que eran muy adinerados y en un momento de la fiesta desapareció el novio, no se lo hallaba, hasta que lo encontraron debajo de la mesa, pues parece que se había resbalado de la silla y estaba muy cómodamente durmiendo debajo de la mesa.

Seguiremos con más relatos de esta historia en sucesivos artículos. Aclaro que en la primera nota se puso siglo XIX (19) y en realidad era comienzo del siglo XX (20).