CORREO DE LECTORES

ELECCIONES 2019: la Agonía o el Éxtasis

Escrito por:
Ricardo Monetta

A tres años de haber asumido el gobierno de Mauricio Macri, se debate en un mar de contradicciones internas de las cuales no encuentra solución alguna, salvo la de la “fuga hacia adelante”, o “morir con las botas puestas”. Nadie puede negar que sus realizaciones fueron un éxito considerando los objetivos propuestos (no confesados, al igual que Menem) de volver a una Argentina agro-extractiva, exportadora y atravesada por el modelo de valorización financiera como objetivo excluyente. Esto supuso una visión del país tendiente a agradar con genuflexión y entrega a los poderosos del mundo. Ha logrado reducirlo a una especie de colonia, desmantelando la industria al reducir a cero las restricciones a las importaciones, reducir en forma espantosa los salarios y jubilaciones y lo que es más serio y grave, atar el país a las finanzas internacionales con un endeudamiento siniestro jamás visto en la historia de nuesra nación. Pero el programa es tan restrictivo que muchos de los que lo apoyaron, integrantes del círculo “rojo”, hoy se muestran arrepentidos, pero con una ceguera cultural que siguen denostando a todo aquello que huela a “gobierno popular”. O sea que la ceguera ideológica, se impone a la realidad económica. Todos los índices económicos son negativos, una hazaña política nunca alcanzada. Hasta el Presidente en confidencia con sus más íntimos, confesó: ‘‘Choqué la economía”.

No hay nada más certero que los “datos duros de la realidad”:

A fines de 2015, la Pobreza era del 28%. Hoy en 2019 llega al 33 %.

A fines del 2015 la pobreza en el Conurbano Bonaerense era del 32%. Hoy llega al 40%.

La Inflación en diciembre de 2015 era de 25%. Hoy en 2019 está en 48,05%.

La Devaluación brutal fue del 300%. Pulverizó el poder adquisitivo.

La Deuda Externa Aumentó en U$ 135.000 millones de dólares.

Pérdida del poder adquisitivo de los salarios, a pesar de las Paritarias fue de 10%.

Aumento de la Presión Tributaria: Macri prometió sacar el impuesto a las Ganancias. No solo no cumplió, sino que 1.880.000 personas más lo pagarán.

El Presidente se reunió con dos de los Presidentes de Bancos más importantes del mundo, como son Jamie Dimon, del J. P. Morgan y Brian Moynihan, del Bank of America y les confesó: ‘‘Trabajo cumplido, he pulverizado el salario.’’

Por eso el Pte. sigue afirmando que está “haciendo lo que hay que hacer”, afirmando que este es el rumbo por el cual la Argentina se va a insertar (¿o a ensartar?) en el primer mundo. Todo forma parte de una gigantesca mentira de un gobierno mitómano. Mintió durante la campaña, y siguió mintiendo en el ejercicio del poder.

Observemos. Mes a mes aumenta el riesgo país o sea que aumenta la desconfianza en el poder de repago de las deudas contraídas. Pero digámoslo claramente: en el año 2020 o antes, el gobierno o el que lo suceda, estará obligado a restructurar la deuda o declarar lisa y llanamente el default. Veamos a continuación las deudas a pagar sucesivamente:

  2020 2021 2022 2023 Total

     FMI 5.600. 21.200. 22.300. 7.600. U$ 56.000.

  17.000- 27.000. 28.900. 22.600. U$ 95.500.

Intereses 22.600. 48.200. 51.200. 30.200. U$ 152-200.

Capital y Bonos

Todas estas cifras son en miles de millones de dólares a pagar.

Después de estos datos, hay alguna duda de por qué aumenta el riesgo país.

Es paradójico, que el Presidente que nos lleva al primer mundo, tiene un riesgo país superior solo a Angola, Nigeria y Senegal. Esa es la explicación, aunque los periodistas ‘‘alquilados” por el gobierno lo atribuyan a los costos laborales o a la posibilidad de un regresar un gobierno con “tinte popular”.

Los resultados de cuatro años de especulación financiera y entrega de la soberanía territorial serán parte de un “diario de guerra” bien planificado. Las promesas del 2015 ya son papel picado. Como diría Groucho Marx: ‘‘Aquí tiene mis convicciones, si no le gustan, también tengo otras.”

No viene mal recordar que los gladiadores del circo romano le decían al Emperador antes de combatir: ‘‘Ave César, los que van a morir te saludan...”

                                                                                                                                                                      ¿Se habrá convertido Argentina en un país de suicidas?