CORREO DE LECTORES

JAIR BOLSONARO, ¿ES VERDADERAMENTE UN FASCISTA, O UN NEOLIBERAL VIOLENTO?

Escrito por:
Ricardo Monetta

Muchas veces los juicios a priori de la opinión pública, como también la de algunos periodistas, es emitir definiciones categóricas ante hechos políticos que tienen alguna semejanza analógica con hitos de la Historia que llevan a la confusión.-

Jair Bolsonaro aparece prima facie como un “fascista” de la ultra derecha porque tiene actitudes personales que lo vinculan en la memoria con, por ejemplo Benito Mussolini.-

Pero en realidad el Fascismo no se deriva de las características de un líder político, por más que su apariencia demuestra actitudes reaccionarias, fanáticas, sexistas, homofóbicas y racistas.-

Esto es lo que se consideraba en el mundo occidental, luego de la Segunda Guerra Mundial, con la famosa Escala “F” que se refería al fascismo.- Se creía entonces que el fascismo solo podía ser la cristalización en el plano del Estado y sus líderes eran personas desquiciadas, portadoras de graves psicopatologías que por razones circunstanciales habían arribado al poder.- Por eso para el pensamiento social de esa época la catástrofe del nazismo y del fascismo de Mussolini debían ser atribuidas al papel de solo algunos individuos, como Hitler y Mussolini.-Osea que el sistema capitalista y su crisis interna no tenía responsabilidad alguna ante el Holocausto.-

Algunos opinan que la presencia de partidos y movimientos fascistas en Brasil teñirán de modo indeleble el gobierno de Bolsonaro.- Pero tampoco esas circunstancias son las que definen la naturaleza profunda de una forma estatal como el fascismo.- Cuando uno estudia y relee el materialismo histórico del Fascismo, se da cuenta que no lo definen personalidades ni grupos de poder.-Es toda una sociedad la que acompaña.-Porque el Fascismo es una forma excepcional del Estado capitalista con características únicas.-En otras palabras, el Fascismo irrumpió cuando su modo ideal de dominación, o sea la democracia burguesa, se enfrentó a una gravísima crisis en el período transcurrido entre la Primera y la Sefunda Guerra Mundial.-Estas condiciones no podrán repetirse jamás.-

El Fascismo fue la fórmula política con la cual un bloque dominante hegemonizado por una burguesía nacional resolvió por la vía reaccionaria y despótica una crisis de hegemonía causada por la insurrección de las clases postergadas contra la clase dominante al término de la Primera Guerra Mundial.- Esas burguesías pugnaban por lograr un lugar en el reparto del mundo colonial y las enfrentaba con las potencias dominantes en el mundo internacional, principalmente Inglaterra y Francia.- El resultado fue nada menos que la Segunda Guerra Mundial.- Hoy, en la era de la transnacionalización y la financiarización del capital y el predominio de las corporaciones que operan a escala mundial la burguesía nacional yace inmóvil en el fondo de la Historia.- Su lugar lo ocupa ahora una burguesía imperial y multinacional que actúa en el tablero mundial con una unidad de mando que periódicamente se reúne en Davos para tratar estrategias globales de acumulación y dominación política donde pretenden cristalizarlas en el G 20.- Y sin burguesía nacional, no hay fascismo posible por ausencia de su principal protagonista.-

Además hay que aclarar que los regímenes fascistas fueron radicalmente estatistas.- No solo descreían de las políticas liberales, sino que eran antagónicas a ellas.- Las políticas de esos regímenes eran desde el punto de vista de la economía intervencionista, expandiendo el rango de las empresas públicas, protegiendo a las del sector privado nacional y estableciendo un férreo proteccionismo en el comercio exterior.-

Los fascismos europeos fueron regímenes, organización y movilización de masas, especialmente de las capas medias.- La vida social fue corporativizada. Y hecha obediente a las órdenes emanadas de arriba.- Bolsonaro en cambio, acentuará la despolitización y profundizará la disgregación y atomización de la sociedad brasileña, la privatización de la vida pública, la vuelta de las mujeres y hombres a sus casas, sus templos y sus trabajos para cumplir con los roles tradicionales.- Todo esto en las antípodas del Fascismo.-

Los Estados fascistas fueron rabiosamente “nacionalistas”.- El Nacionalismo de Bolsonaro, es retórica insustancial, como la de Macri.- Su proyecto Nacional es convertir a Brasil en el “lacayo favorito” de EEUU, en América Latina desplazando a Colombia del deshonroso lugar de la Israel Sudamericana.- El plan de Bolsonaro no es el de reafirmación de la identidad nacional, es de total sometimiento a la recolonización bajo la égida de EEUU.-

Ahora bien, establecidas las diferencias conceptuales desde el punto de vista ideológico entre el Fascismo europeo como lo conocimos, y la política de Bolsonaro, quiere decir esto que el líder brasileño se va a abstener de la aplicación de las políticas brutales represivas que caracterizaron a aquellos fascismos.-De ninguna manera. Estos regímenes pueden ser tan crueles como aquellos.- Aquí en la Argentina los miles de muertos y desaparecidos y la generalización de los métodos de tortura y represión, la protesta social será incruenta.- Las libertades serán coartadas, la cultura perseguida, si hasta un Diputado pidió que se construya una prisión como la de Guantámano, que los “yanquis” tiene en Cuba, que es una afrenta a la condición humana.- Nuestro Presidente, cuando termine sus “merecidas” vacaciones, irá a besarle el anillo al nuevo “Embajador del Miedo Capitalista”.-

Como diría Borges, “No los une al amor, sino el espanto”.-