CORREO DE LECTORES

UNA ADICCIÓN QUE “ESTÁ DE MODA”

Escrito por:
María Rosario Echeverría

Es la llamada “Nomofobia”. Ocurre cuando el celular se convierte en una adicción.

Mucho se ha referido a este tema el medio español “El confidencial’’. Así, nos hace saber que el uso excesivo de los celulares puede ge­nerar una serie de enfermedades que, desde el análisis, parecen más co­munes de lo que se podría esperar. Es decir, son afecciones muy cotidia­nas en este momento que nadie consideraría que tienen su origen en los smartphones.

 Las ventajas tecnológicas de los aparatos móviles hacen que ya casi no se usen, para hacer llamadas. Internet, la mensajería y la reproducción de música se combinan con el uso para el trabajo, lo que los hace a este tipo de dispositivos prácticamente imprescindibles en la vida diaria de muchas personas e, incluso, ha llegado a crear trastornos como la nomofobia: la adicción al smartphone. Ese uso constante y a veces excesivo de estos aparatos ha provocado -y provoca- la aparición de varias dolencias. Entre ellas se mencionan:

1.- Síndrome de la vibración fantasma: se coloca la mano en el bolsillo o en el bolso tras percibir una ligera vibración, pero luego se comprue­ba que no hay ningún mensaje, ni correo electrónico o menciones en las redes sociales. Este es un síndrome neurológico que si persiste revela que existe una fuerte adicción al teléfono móvil ya que se puede tener esa sensación incluso cuando sabemos que el aparato está apagado o no lo llevamos con nosotros.

2.- Ciber-mareo: es una afección secundaria derivada de la utilización de algunas aplicaciones 3 D. La falta de sincronización entre el movimiento de los ojos y las señales percibidas, que el cerebro interpreta como mo­vimiento real, puede causar náuseas, fatiga visual y mareos.

3.- Postura: sentarse encorvado o ponerse de pie es una postura muy co­mún para muchos usuarios de dispositivos portátiles que puede provocar una presión adicional a la columna vertebral y, a su vez, causar dolores de cuello o de hombros.

4.- Síndrome de ojo seco: la mirada fija en la pantalla de un teléfono inteligente (smartphone) o de una tableta reduce en un tercio el número de parpadeos. Esta situación anormal provoca cambios en la producción la­grimal, lo que desemboca en daños permanentes en los ojos. 5.- Dolor dactilar: el uso frecuente de la pantalla táctil puede causar dolor y calambres en los dedos, muñeca o antebrazo, algo que largo plazo, provoca en algunos casos la inflamación de los tendones. Al menos un 43% de los usuarios de teléfonos inteligentes afirma experimentar es­te tipo de dolores.

6.- Ansiedad por nomofobia: se trata del acrónimo en inglés de nomobile-phonephobia y describe el estrés o la ansiedad incontenible que genera en el usuario el hecho de quedarse sin cobertura, que se descargue la batería o se olvide el dispositivo en algún lugar. Los síntomas típicos de esta fobia son la incapacidad para apagar el teléfono o para estar sin él comiendo o mientras se va al baño.

Sencillo todo, pero para tenerlo en cuenta ¿verdad?