CORREO DE LECTORES

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA...

Escrito por:
Ricardo Monetta

El Pan fue desde épocas remotas, el alimento fundamental de numerosas civilizaciones bíblicas.-Hoy el Pan en el país del “trigo y de las mieses”, dejó de ser un alimento deseable y posible, para ser un alimento casi de lujo para millones de argentinos que no se explican porqué de buenas a primera sucedió un hecho que va en contradicción a un país que es uno de los principales productores de trigo del mundo.-Hoy cotiza entre $50 y $70 el kg. en medio de una pampa húmeda con hermosos trigales y una siembra que va en aumento. ¿Por qué pasa esto?.

-Primero y principal por la pérdida alarmante del poder adquisitivo de los habitantes que mientras que cobran sus salarios y jubilaciones en pesos, los comodities (trigo, petróleo, soja, etc) se cotizan en dólares.-Por eso el aspecto central a considerar una política de soberanía y seguridad alimentaria al servicio de los sectores populares, ese aspecto recién nombrado.

-Segundo ítem a considerar es la producción de la materia prima: ¿cuánto, quienes y dónde la producen?.-Esto es una cuestión imposible de soslayar, en una política actual agraria-triguera que va en contra de la mayoría del mercado consumidor interno.

-Aquí se abren dos caminos: a) Consumo interno, b) exportación. -De acuerdo a como el gobierno de turno resuelva esa puja, es la política favorable a los sectores de las mayorías, o en su defecto al “servicio” de los sectores exportadores.- El mercado internacional es demandante de trigo; los precios son muy atractivos, y los exportadores locales venden y revenden sin importarle el consumo interno.-Para que tengan una idea hay que decir que según la Bolsa de Cereales de Rosario, ya se anotaron ventas al exterior de la futura cosecha por cerca del 40% de lo estimado a trillar, por lo que si el gobierno no interviene en regular el mercado, el precio del pan seguirá por las nubes.- Según datos del INDEC el complejo triguero (harinas más granos) exportó en el 2017 por valor de 2.701.000 de dólares.- Comparado resulta un 23% más que en 2016, y un 183% más que en 2014.- ¿Y por qué esa gran diferencia? Porque hasta el fin de 2018 se aplicaba la regulación del Estado que priorizaba las necesidades del mercado interno, o sea la población, antes que la ganancia de las Corporaciones Exportadoras.-Antes de 2015 se consumía en el país alrededor de 94Kg. por persona por año.

-Ahora con la liberación de las exportaciones, escasea más el trigo, los precios subieron y el consumo bajó a 75Kg. por persona.- Pero, quiénes hacen negocio con el hambre interno de muchos hogares argentinos. ¿Quiénes son los principales exportadores de trigo?.-¿Son argentinos? Algunos, muy pocos.-Encabeza el ranking la estatal China COFCO, con el 30% del mercado; le sigue EEUU, CARGILL con el 18%, la tercera es BUNGE, con 13%. La cuarta LDC con 12% luego siguen ACA (cooperativa argentina con apenas 7,8%.-O sea que solo 7 empresas se llevan el 80% del mercado. -¿Quién las controla? Nadie. -¿Qué regulaciones tienen? Ninguna. ¿Qué organismo estatal vigila el abastecimiento interno? Ninguno. -¿Qué retenciones pagan? Poquísimas. Todo para el Libre Mercado. Nada para el mercado interno. O sea la gente.- La exportación de harinas ofrece un panorama similar: una sola empresa propiedad de la familia Navelli, controla nada menos que el 40% del mercado; Lagomarsino le sigue con el 10%, Molino Pampa con el 5%, Semino con el 4,5%, y molinos Chabas con el 4,3%.- O sea que solo 6 empresas detentan el 60% del mercado.-Y para terminar el círculo de la concentración, están los productores: ¿Cuántos productores siembran trigo?. Según lo revelado por la ex-ONCA que da a conocer la FAA, durante el conflicto triguero de 2010 la Argentina tenía 29.000 productores de los cuales solo el 7%, tenían el 47% de los sembradíos.-Hoy son muchos menos porque los grandes absorbieron a los pequeños que no tenían capacidad de exportación.-O sea que hay 13 empresas y 1700 productores dueños del negocio del Trigo-Harinas que como vimos facturan 2.700 millones de dólares y 44 millones de argentinos sometidos a una cartelización de precios a valor dólar, pagando el pan con pesos cada vez más devaluados, siendo rehenes de una política agroalimentaria de neto favoritismo a las empresas agroexportadoras.- Argentina en su mayor parte, exporta lo que come.-Y la políticas liberales siempre tendieron a favorecer a ciertos grupos económicos a costa de reducir el consumo de la población por las devaluaciones y garantizar aún más la maximización de las ganancias.-Por eso, la soja que no se come fronteras adentro, se exporta en un 97%.

Para el neoliberalismo el “mercado” lo decide todo, con el pretexto de que el Estado no tiene que intervenir.- Pero el Estado no tiene que intervenir en la producción, sino regulando el volumen exportable para garantizarle a la población el acceso a los productos de consumo popular.- Sin embargo el Estado neoliberal interviene indirectamente en el proceso productivo dictando paritarias, encarecer los fletes, dolarizar tarifas, etc.- Una política pública agraria es todo lo que el Estado hace, como lo mencionado anteriormente, y lo que no hace, como mirar para otro lado cuando se desabastece el mercado interno atacando el bolsillo de los consumidores.-Tan “vieja” es esta política agraria del macrismo que parece mentira que la hayan vendido de nuevo al electorado.- Esta política de innovadora no tiene nada, es retrotraer a la Argentina al Siglo XIX, con un reprimarización violenta.-

El único objetivo de este tipo de políticas es que las “traders” monopólicas y los terratenientes puedan vender afuera, en moneda fuerte, lo que producen aquí pagando salarios misérrimos, impuestos diferidos en pesos débiles.-

El agro argentino ya es una agricultura sin agricultores.-