CORREO DE LECTORES

ARGENTINA: ¿CAMINO A LA SEMI-COLONIA?

Escrito por:
Ricardo Monetta

La Historia de nuestro país nos muestra las distintas etapas en que la dependencia externa fue alternándose con procesos de voluntad emancipatoria, siendo estos interrumpidos hasta 1983 por golpes facciosos para defender los privilegios de una élite, primero agro-exportadora y luego agro-industrial. Luego los distintos gobiernos elegidos por el voto popular no pudieron consolidar una estabilidad política económica sin necesidad de acudir a los centros financieros, llámense F.M.I o los Mercados Financieros. Pero siempre se salió de ese problema con políticas más progresistas, aunque arrastrando siempre una dependencia de una deuda externa que solo en uno de esos gobiernos no le dificultó su funcionamiento.

Pero llegamos ahora, en un tiempo récord a una situación económica jamás pensada con todos los deficits acumulados en términos exponenciales a saber Fiscal, Comercio Exterior, de Cuenta Corriente, de intereses de Deuda Externa Exorbitante etc; de manera tal que la inflación y la fuga de capitales han hecho inmanejable la Economía. Y uno se pregunta ¿Es auténtica esta impericia en la gobernabilidad?

¿Es solo la inexperiencia en el campo político de un Grupo de Ceos, con un empresario en el Poder Ejecutivo que ha llevado a la Argentina a este grado de postración económica y fragmentación social? Personalmente creo que si bien tiene algo de improvisación e inexperiencia política esto que nos pasa tiene que ver con un plan diseñado por centros mundiales del capitalismo para toda América Latina, que es el único territorio que tiene grandes reservas naturales de todo tipo, hasta uno más preciado, pero ignorado que es el agua dulce. Este diseño de dominación debe contar necesariamente con la “complicidad” del poder vernáculo para conseguir sus objetivos. Por eso el primer paso fue eliminar todo tipo de oposición política que no coincida con sus propósitos. El “arma elegida’’ fue el “Law-War” o guerra jurídica, judicializando la política, proscribiendo a los líderes opositores.

Las Agencias Transnacionales del Nuevo Orden Mundial trazan la agenda de los países en vías de desarrollo. Y esto sucede porque el pasaje del Capitalismo Industrial al Capitalismo Financiero ha modificado las estrategias de expansión del proceso imperialista, a tal punto que los grupos capitalistas locales que antes podían considerarse “socios” comisionistas en la explotación de las sociedades coloniales, ven ahora como sus activos e inversiones se han depreciado.

Argentina es una vez más, como en el “menemismo”, un laboratorio de experimen-to en materia de políticas de reconfiguración violenta de la sociedad a través de ajustes impiadosos con una doctrina del “shock” de políticas económicas aplicadas luego de una crisis que ellos mismo crearon y que la presentan como una solución única de la cual las sociedades no pueden escapar sumidas en un confusión, provocando un profundo impacto en la sicología colectiva y paralizando su acción.

La Administración semi-colonial de este gobierno, desde que asumió puso en marcha un plan absolutamente premeditado que nos lleva hoy a la disyuntiva nada menos que por funcionarios del Tesoro de EEUU, que la salida es o una Convertibilidad (como la de Cavallo), o una “dolarización de la Economía Argentina.

¿Y cuáles fueron los instrumentos que se pusieron funcionamiento? A saber: a) La Apertura importadora irrestricta en detrimento de la industria nacional, que provocó un déficit en la Balanza del Comercio Exterior de miles de millones de dólares.

b) El aumento “salvaje” de tarifas de los servicios públicos (transferidos previamente a los amigos del establishment) que afectó no solamente a la economía de los hogares, sino también a los sectores productivos que dependen del costo de la matriz energética para funcionar.

c) La desgravación impositiva de Grandes Grupos Agro-Exportadores, Mineras, etc. privando al Gobierno de un ingreso genuino de divisas, trasladándole a la clase trabajadora ese déficit impositivo.

d) El endeudamiento externo acelerado en medio de mecanismo de especulación financiera que llevó a las tasas de interés más de un 60%, casi un record mundial que paralizó el crédito como un instrumento fundamental para el comercio.

c) La vertiginosa devaluación de la moneda, con el consiguiente ascenso del dólar lo que hizo que la inflación llegara a cifras incontrolable en los precios. Todo esto no puede atribuirse a “tormentas’’ ocasionales o a influencias de contexto internacional económico. Esto claramente es una política que sirve de allanamiento para la implementación de regímenes semi-colonial, que bajo las apariencias de mantener una soberanía camuflada, eliminan todo tipo de economía productiva local bajo una conducción económica que demanda bajos salarios, tarifas altas, Reforma Laboral incluida, eliminado todos los derechos del trabajador, despidos inconsultos de los empleados con el pretexto de achicar el Estado, etc.

Se trata de una política de ‘‘colapso inducido”. Para sustentar en el imaginario colectivo estas políticas, el gobierno ha producido una serie de medidas internas: 1) Persecución Judicial a líderes de la oposición y persecución Judicial a aquellos Jueces que emitan fallos contra la voluntad de Ejecutivo. Para ello han construido una mayoría en el Consejo de la Magistratura, encargado de enjuiciar a los jueces.

Silenciamiento de los medios de comunicación y de periodistas opositores, amén de haber derogado la Ley de Medios de Comunicación aprobada en el Congreso e Ingreso de Bases y tropas extranjeras sin autorización del Congreso violando nuestra Soberanía Territorial.

La importancia del plan imperial excede el contexto argentino. La necesidad imperial de mantener la hegemonía del dólar como moneda patrón mundial ha sido más importante que la lucha por el petróleo en la última década. Hoy hay un enorme bloque de países encabezados por China, Rusia, India y otras economías, que se han encaminado a buscar otra moneda como sustituto del dólar. Por eso la dolarización en la Argentina tiene un efecto simbólico y un ejemplo a seguir en los países de la región. Los diarios Financieros internacionales ya hablan de una posible dolarización en la región. El Economista de EEUU, Steve Hanke, ha vuelto al escenario, ya que es el “padre” de la dolarización en Ecuador (junto a Cavallo) y de la República de Montenegro y le recomendó a Macri la dolarización como remedio para salir de la crisis. Sin embargo las condiciones para un reemplazo del peso argentino por el dólar requiere de parte de nuestro país un monto de reservas internacionales que no tiene, pues las que tenía, las usó para detener la corrida cambiaria y las reservas genuinas son las que han gastado en pagar los intereses de la deuda externa.

Pero aparece entonces otro elemento como alternativa nada patriótica: porque el debilitamiento de los estados nacionales para reforzar la supremacía del poder financiero es una premisa del Nuevo Orden: la cesión de territorios como una prenda de cambio perfecta, como lo es la Patagonia, que comenzó con la extranjerización de la misma cuando Macri derogó la Ley de Tierras que no permitía a ningún extranjero adquirir más de 1.000 ha, hecho que se reglamentó en el Congreso en el 2.011. El negocio de venta de tierras de la Argentina puede disfrazarse mediante la sesión de tierras a ONG o a poderes privados que administran un territorio bajo la modalidad de “nuevo gobierno indirecto”, o sea que el Estado se retira de la “regulación social” y poderosos actores no estatales obtienen control sobre las vidas y bienestar de vastas poblaciones, sobre el agua potable, las semillas y los bosques. El “negocio” Para el Tesoro nacional puede ser presentado bajo la forma de cesión de territorios diminutos, pero con el peligro potencial de expansión sin límites con la protección de las Bases Extranjeras ya instaladas. Tenemos una sociedad dividida y sumida en penurias económicas, un ejército sin capacidad operativa y un proceso de infiltración de capitales extranjeros, parece la antesala perfecta para que se pierda parte de integración territorial.

Alguna vez un Presidente honesto con visión geoestratégica, como Raúl Alfonsín intentó llevar la Capital del país a Viedma. En consonancia con lo que hizo Brasil con Brasilia. Pero la miopía y el egoísmo político se lo impidieron.

La evolución de este plan “siniestro”, dependerá de la toma de conciencia de la ciudadanía para oponerse al principio del fin de una tierra que hace más de dos siglos creció y se alimentó de una pasión libertaria en el pensamiento de San Martín, Bolívar, Artigas y otros tantos. Ha llegado la hora de no defraudarlos, a ellos y a nosotros mismos.

                                                                                                 

ricardomonetta@hotmail.com