CORREO DE LECTORES

Una cartita breve a su maestra

Escrito por:
Pablo Sánchez

Hace unos días, llegó a mis manos una carta muy breve. Despertó mi curiosidad, así que enseguida comencé a leerla. Eran apenas dos renglones, la escritura dejaba ver que la había escrito un niño. Por sus líneas temblorosas, inseguras, por su simplicidad y sobre todo por la ternura y lo espontáneo de su mensaje, la misma decía así:

Querida maestra, gracias por lo que nos enseñaste, por tu amistad.

Siempre te recordaré y que Dios te acompañe en tu vida.

Sebastián Ceballo.

Un niño de apenas 6 años, escribía así con tanto cariño a su Maestra de Primer grado, la “Señorita Cristina”.

A medida que leo la cartita, mi mano se vuelve algo temblorosa y la emoción humedece mis ojos, por el hermoso y tierno mensaje de alguien tan pequeñito y porque ese chico, hace apenas dos meses, muy joven aún, fue llamado por Dios, para recibirlo en sus brazos y regalarle la alegría que no termina nunca.

Me parece ver su sonrisa en este día tan especial, porque su cartita ya no solo es para agradecer a su maestra querida, la de primer grado, la que no se olvida nunca. Sino que llegará al corazón de todas esas maestras, que como la suya, con amor, trabajo y dedicación supo despertar en él, ese cariñoso “¡Gracias Maestra!”.

Un gracias también por ese mensaje que su “Seño”, le había regalado a sus alumnos, como una enseñanza para la vida:

“En la Amistad está la dulzura”.

“Seamos dulces”

Lo recuerdo con cariño

Su Seño Cristina Niz.

Está demás todo lo que pueda agregar, simplemente unirme a este gracias conmovedor de un niño que con tan solo 6 años supo valorar el amor que Ella, su seño, le dejó, más allá de enseñarle las primeras letras, los primeros números.