CORREO DE LECTORES

HABIENDO PARAÍSOS FISCALES, EL CIELO PUEDE ESPERAR...

Escrito por:
Ricardo Monetta

La existencia de “Paraísos Fiscales”, o Bancas Offshore, es una cuestión que se ha puesto de moda a partir de las investigaciones de un grupo de periodistas europeos (más de 400) que se dedicaron a investigar adónde iban a parar los fondos sacados ilícitamente de países de todo el mundo. Para que esta actitud de “fuga de capitales” fuera posible, necesitaban unas estructuras financieras que les sirviera de “sostén” necesario para el desarrollo y encubrimientos de dicha actividad.

Los protagonistas cruciales del mundo offshore son cinco en la actualidad: la banca global, las corporaciones multinacionales, las grandes Consultoras en auditoría e impuestos (denominadas Big Foure) y los Estudios Contables Legales. Estos son los facilitadores de la fuga de capitales, la evasión tributaria y el “lavado” de activos por parte de las grandes corporaciones y los ”ricos globales”. Argentina no podía ser una excepción, dada su historia. Por el contrario se mantiene a la vanguardia.

Entre los países del sur, nuestro país muestra un desarrollo temprano del fenómeno de fuga de capitales, con su primer caso relevante, relacionado con la exportación de carnes al Reino Unido de Gran Bretaña, en los años 30 del siglo pasado. Si nos limitamos a un período más cercano (1976-2017) las últimas estimaciones confiables de los stocks de riqueza de origen argentino, representan, en relación a su PBI anual un récord en América Latina con casi la bonita suma de ¡500 mil millones de dólares!, que se fugaron fuera del sistema económico, más de un 90% ¡de manera ilícita! Evidentemente existe un arraigo de culturas favorables al incumplimiento fiscal y al ocultamiento de dinero provenientes de maniobras ilegales. A pesar del restablecimiento de la democracia, no se ha podido, o no se ha querido instrumentar disposiciones legales destinadas a impedir tales hechos que perjudican notablemente al desarrollo del país. Pero a su vez se han agravado las circunstancias externas que los propician como la extensión de la globalización económico-financiera; el retroceso de las facultades Tributarias del Estado-Nación y en particular del sistema planetario de “guaridas” fiscales. (Si hasta EEUU tiene un “paraíso fiscal” en el estado de Delaware).

                                                                                                                                                                El pasado mes de junio la OECD, el club de países ricos al cual nuestro presidente quiere entrar de “contrabando” porque “pertenecer” es uno de sus delirios, dio a conocer una lista “vacía” de guaridas fiscales. Vale decir que todos los países del mundo deben ser colaboradores de información tributaria. En otras palabras la OECD acaba de renovar las patentes de las guaridas fiscales del mundo con un doble efecto: la continuidad de la “piratería” económica global (favoreciendo a grandes Bancos y Corporaciones Multinacionales y la promoción de la vida fastuosas de los ricos planetarios). La difusión de los Panama Paper, podrían haber sido aprovechadas por los distintos gobiernos para impulsar una seria discusión acerca del gran daño que le ocasionan a distintos países incluidos el nuestro, que en un primer momento complicó al poder Ejecutivo por su inclusión en la nómina de los tenedores de cuentas offshore, junto con los miembros de su gabinete, incluso nada menos que a Lionel Messi. Con respecto a Macri podemos decir que a pesar que el Pte. negara su participación en esas sociedades, se descubrió que tenía participación en 48 sociedades. Por ejemplo la Sociedad Le Mare A-18, Joy B 15Yoo H45, Serenity C-44, además de la famosa Kagemusha. Pero no solo el presidente es mencionado en el informe relacionado con Argentina. También hay empresarios como Magnetto, Garfunkel, Fávrega, Greindetti, Madanes, Amalita Fortabat, (a través de Prat Gay que era su administrador), Bulgheroni, Techint, Blaquier, De Narvaez, Antonio de la Rúa hijo, Martín Redrado, Eurnekian, Saguier, del diario La Nación, Arcor, Coto, Perez Companc, etc. Y siguen las firmas... Con tantos socios ilustres del Club de la evasión, es difícil que se dicte una ley para controlar estrictamente a semejante cantidad de evasores y de tanto poder económico y político. Pero no sólo eso, desde el inicio de la gestión del actual gobierno la Unidad Antilavado de Dinero fue cedida incomprensiblemente a manos de abogados vinculados a Bancos que tienen causa por Lavado de Dinero y también el mundo como el HBC, con sede en Hong Kong -y con el mismísimo FMI, organismo que es funcional a este tipo de sistema.

                                                                                                                                                                        Y a fin de marzo de 2018, pasó de mano la conducción de la AFIP, un organismo clave en la lucha contra el lavado de dinero. Este último cambio ha supuesto la sustitución de un funcionario especializado en el campo de la administración tributaria, por un funcionario sin historia en esta cuestión, excepto en lo relacionado con la administración de fondos en el exterior utilizando la red de “guaridas” fiscales. Debe señalarse que el retroceso en la lucha contra las guaridas fiscales se remonta hasta el año 2000. La lista cooperante de países incluye más de la mitad de los que estuvieron en el pasado en el listado de guaridas fiscales de nuestra legislación. A estas graves circunstancias de eliminación de controles, debe sumarse el blanqueo y moratoria que el gobierno implementó en 2016 con casi nulo control. Incluyendo insólitas facilidades como el Decreto para habilitar el ingreso de fondos de familiares y funcionarios políticos, se eliminaron el control del origen de los fondos y mediante resoluciones de la AFIP y de la UIF, se permitió la creación de empresas exprés en 24 horas y finalmente se ofrecieron tasas de interés en dólares exorbitantes con un tipo de cambio planchado, etc.

Creo personalmente que teniendo en cuenta la “globalización” de las guaridas fiscales, y con la complicidad de la mayor parte del Congreso Nacional, están haciendo los mayores esfuerzos para convertir a la Argentina en una “guarida fiscal” al menos para los beneficiarios locales solamente, porque para atraer a usuarios de otros países carece de un requisito fundamental: Estabilidad Política y Económica, cosa que es imposible que esto suceda en nuestro país, porque parece que la “tormenta llegó para quedarse”...

                                                                                                ricardomonetta@hotmail.com