CORREO DE LECTORES

EL TEMA DEL MOMENTO

Escrito por:
Teresita Miñones de García

En palabras de personajes ejemplares


El 10 de diciembre de 1979 recibió el Premio Nobel de la Paz Teresa de Calcuta y qué dijo, esta reconocida y gran mujer ante el mundo entero: “Pongámonos de parte de los niños no nacidos -Veamos en la Biblia, cuando María visitó a su prima Isabel, cómo el niño sin nacer de Isabel saltó de alegría al reconocer al Señor, en el vientre de María. Seamos valientes y defendamos la vida del crimen de los inocentes y así, lograremos paz en el mundo” Teresa de Calcuta.

“El aborto no es solo un homicidio, sino un suicidio, es el suicidio de la raza humana. La tierra será poblada por ancianos y despoblada de niños, será como un desierto” Padre Pío.

“Quien negara la defensa a la persona humana más indefensa y débil ya concebida y aún no nacida sería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Qué sentido tendría el hombre de hablar de derechos humanos si se pone los medios para destruir vidas humanas indefensas” Juan Pablo II.

De hoy en día. Recientemente en una conferencia en Norte América se debatía en un centro activista los “derechos de los animales” para experimentos en ballenas, orcas, caballos para centros de investigación. Ellos dicen: esto no es ciencia, es violación... pero...ahora parece tienen más importancia y defensa los animales, los ratones que los niños por nacer. ¿Acaso los niños no tienen derecho a vivir?...Porque ahora, los ocupan a los niños abortados, en pedazos y los venden para los centros de investigación, como “fetos” o “tejidos” “y los comercializan, como órganos, para otros niños, ¡pero son bebés despedazados! Cómo poder enmendar esto”...Lo dijo: James Lankford.

Son miles de médicos y abogados que hablan es inconstitucional esta ley, cómo puede haber senadores indecisos y que no ven, las consecuencias a la que se someten y no escuchan a la autoridad de lo que dicen los médicos, desde sus experiencias vividas, lo que es el aborto, que es una operación a ciegas, nada segura de forma literal, y mata a madres aunque sea en las mejores clínicas, y es todo un riesgo.

Ahora un poco de historia dijo: Manuel Belgrano.

“Me hierve la sangre, al observar tantos obstáculos que se vencerían rápidamente, si hubiera un poco de interés, por la Patria.

Trabajé siempre para mi Patria, poniendo voluntad, no incertidumbre, métodos, no desorden, disciplina, no caos, constancia, no improvisación, firmeza no blandura, magninidad, no condescendencia” Todas estas son palabras de nuestro patriota.

¡Qué diría Belgrano, si viera su bandera, nuestro símbolo patrio, en manos de tres jovencitas abanderas y escoltas, con pañuelos verdes portando un símbolo de violencia el día de la bandera!

Allí, donde el sol de la bandera tiene similitud de la primera moneda patria con 32 rayos, que fue ordenada por la Asamblea Constituyente en 1813. El sol de mayo bordada en 1818 en oro, por disposición del diputado Luis José de Chorroarín. Además ese sol es símbolo de la compañía de Jesús del espíritu ignaciano de los Jesuitas, que vinieron a evangelizar y que hicieron una obra extraordinaria en nuestro suelo patrio.

Este mismo sol es el que eligió nuestro Papa argentino Francisco, para su escudo. El sol de los jesuitas, la estrella por la virgen María, y una flor de nardo por San José. Datos estos del reciente libro publicado por las escritoras: Suárez, Locatelli y García.

Este es el sol que tiene nuestra bandera, que hoy con el deporte tanto flamea por el mundo.

Que este sol ilumine inteligentemente la decisión seria, que deba tomarse en nuestra querida Argentina. Que no se la deja de honrar con respeto como lo hicieron San Martín y Belgrano, en las guerras de la Independencia liberando a nuestro país, a Chile y Perú. Como también lo hicieron en nuestro tiempo, nuestros héroes en la guerra de las Malvinas, con orgullo y dignidad.

“Dar al César lo que es del César” y. ..a nuestros símbolos respetar. Que sepan esas tres jóvenes que graciosamente se mostraron en televisión, no son un buen ejemplo para nuestra juventud.

Por suerte tenemos jóvenes, dignos de destacar que los hay son miles de respetuosos patriotas en potencia, que harán de nuestra patria con sus ideales, grande y soberana a nuestra Argentina, de hoy y para el futuro con bases sólidas, y que crean que la Vida deben Vivirla sanamente por ellos, por sus familias y por nuestra Patria.


Así lo habría pensado mi bisabuelo, Cupertino Otaño, que fue Concejal, Diputado, Gobernador y Senador de la Nación y que fundó un pueblo que le llamó Santa Ana, por el respeto que profesaba su esposa, por la madre de la Virgen María, y por su cristiana formación familiar.

Teresa Miñones de García