CORREO DE LECTORES

Pasaron los días. . .

Escrito por:
Rosa Araujo de Giacobino.

No puedo dejar de recordarte mi querida amiga Julieta Fonseca, hermosa criatura, pocas veces se vio semejante belleza. Alguna colaboración mía hizo que tu lo agradecieras en forma continua. Por ejemplo: todos los 24 de diciembre me llamabas para saludarme.

Debo aclarar que hace más de sesenta años vividos en el mismo barrio de la Plaza Urquiza me permitió conocer generalmente a los que habitaban en calle Entre Ríos, entre Saavedra y Ramírez.

Al sentarme con mi madre en los bancos de la placita, cruzaban las vecinas, convertidas y después de tantos años, en amigas, contando cada una de ellas sus historias de vida.

Todas las personas que vivían en esa cuadra han partido.

Sin embargo la mente con su gran poder asocia elementos, objetos del pasado con el presente.

No sé si son condiciones positivas o negativas en las cuales me encuentro.

Por ejemplo: alguna amiga que hace muchos años no vive en Concordia, sentía, la necesidad imperiosa de salir a encontrarla y se concretaba tal circunstancia. Pero lo sucedido hará que este 24 de diciembre no recibiré tu llamada, porque haz partido y estoy segura que estás con Dios, pero tengo la satisfacción que pudiste festejar el cumpleaños de una de las mellizas cuando llegó a los quince, en mi casa. Debo aclarar que una circunstancia premonitoria había ocurrido: tenía guardada sin usar una hermosa prenda y arreglándola con otra, me puse a observarla detenidamente, recordando algunos difíciles momentos, pasados juntos, llevándome a admirarte por tu entereza, fortaleza, resignación, “Fe”.