CORREO DE LECTORES

UN NUEVO AÑO DE VIDA DEL ‘‘CLUB VASCO ARGENTINO DE CONCORDIA’’

Escrito por:
María Rosario Echeverría

Han pasado 97 años desde aquel 21 de junio de 1921 en que para bien y felicidad de los vascos residentes en Concordia y la zona, naciera el tradicional y muy querido “Club Vasco Argentino de Concordia”.

El tiempo, inexorable en su correr, lejos de hacerlo languidecer, le dio bríos y excelente “empuje” a través del sano, noble y decidido accionar de hombres y mujeres que lo hicieron grande hasta ocupar hoy un sitial de privilegio en el concierto de las señeras instituciones concordienses.

Vale recordar que su primera Comisión Directiva estuvo así conformada:

Presidente: Juan José González, vice Presidente: Juan I. Arthagnan, Secretario: Antonio Heras, Tesorero: Héctor Baltar, pro tesorero: Dalmiro Arreseigor, Vocal: Miguel Miquelarena. Y cabe agregar que sus Presidentes fueron: Gualberto Hourcade, Pedro Urruzola, Rodolfo Gabioud, Víctor Herzovich, Celestino Hourcade, Mario Santiago Idiarte, Roque Dacunda, Miguel Pietrobelli, Horacio Barbeito, Carlos Caram, Juan Díaz, Luis Fernando Abalo, Juan Presas, Mariano Gerardo, Darío Andrioli, Enrique Hourcade y por último, Rudy Elliot Grieve, su actual Presidente.

Tiene su sede en Alberti 170, de Concordia y una “hermana” muy querida y respetada que es la “Colectividad Vasca de Concordia”, con sede en Bartolomé Mitre 488, de nuestra ciudad.

En sus comienzos se reunía como “Club de Amigos Vascos’’, en donde se hacía memoria de sus procedencias de origen, llamándose vascos franceses o vascos españoles para ser hoy solo, definitivamente, vascos.

Esa generación tuvo, el orgullo de la convivencia a su lado de la abuela y el abuelo vascos, de quienes recibieron hábitos, costumbres y tradiciones transformados hoy en anécdotas y recuerdos para seguir trasmitiendo esa herencia que tanto dignifica y enorgullece a nuestra estirpe, el carácter vasco.

Se dice: “El vasco vive bajo la sombra de un árbol de cuatro ramas: tierra, casa, familia, apellido. Orgulloso de su fuerza, defiende su integridad. El vasco no conoce otro amor”. Y se sostiene: “por sus venas corre sangre de inmigrantes, pero en su pecho late fuerte un corazón argentino”.

La paleta argentina mucho lo identifica el vasco. Y hubo un hombre, Juan Gabriel Martirén, el hijo de Gabriel Martirén, que ideó y diseñó la primera paleta, una creación tan linda y casi tan perfecta que de inmediato fue aceptada unánimemente y con escasas modificaciones se sigue fabricando y usando hasta el día de hoy.

Merece puntualizarse también que éste no es el deporte de la paleta sino el de la pelota.

Por supuesto que por aquellos años se jugaba con lo que se tenía. Se jugaba con la mano o bien con los platos de metal, los que empuñaban como paleta y con el que le pegaban fuerte a la pelota. Todo un interesante detalle aquí respecto a esto.

La pelota a paleta es uno de los deportes con más historia en nuestro país, al punto de ser una de las disciplinas que más torneos mundiales aportó a estas tierras.

Ya en el siglo XIX innumerables canchas servían de punto de reunión a los vecinos para disfrutar de partidos memorables.

Si bien en la actualidad su práctica no está tan difundida, la tradición se mantiene viva y tanto en la Capital como en el interior, donde no hay pueblo que no tenga su cancha de paleta, son numerosos los practicantes de este juego del que participan personas de todas las edades.

En Concordia resultan espléndidos e inolvidables los torneos de pelota a paleta que periódicamente concreta el Club Vasco Argentino, con participación de jugadores argentinos y extranjeros, que no olvidan jamás el lema que reza: “Donde hay un pelotari hay un amigo”.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS “CLUB VASCO ARGENTINO DE CONCORDIA”!

Y a seguir cumpliendo ejemplares años.