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PERON Y EL ABORTO

Escrito por:
Consejo Ejecutivo C.G.T. REGIONAL CONCORDIA

El 21 de Febrero de 1972 el General Juan Domingo Perón da a conocer su mensaje Ambiental a los pueblos y gobiernos del mundo donde advertía la vigencia de intereses trasnacionales detrás del control de natalidad especialmente en Latinoamérica.

Ya como Presidente de la Nación Argentina pone en marcha el Plan Trienal para la reconstrucción y la Liberación Nacional (1974-1977). En él se advertía sobre la caída demográfica de la población argentina, situación que contrastaba con las características demográficas del resto de los países latinoamericanos.

Un informe oficial, presentado por Perón a los dirigentes justicialistas, demostraba que Argentina estaba siendo sometida a un sutil plan exterior de largo alcance para despoblarla de hombres y mujeres en edad útil apoyado en una campaña psicológica y material que promovía las esterilizaciones femeninas.

Para contrarrestar esta situación, el gobierno oficiaría medidas que permitieran cumplir con el objetivo de alcanzar los 50 millones de habitantes en el año 2.000.

El 28 de febrero de 1974 el entonces Presidente de la Nación Don Juan Domingo Perón firma el decreto 659/74 que disponía el estricto control del estado en la comercialización y venta de productos anticonceptivos, junto a la prohibición de desarrollar actividades relacionadas, directa o indirectamente con el control de la natalidad.

La medida recomendaba, además realizar un estudio sobre el tema y una campaña de educación sanitaria que destacara en todos los estratos sociales de la población argentina, los riesgos de someterse a métodos y prácticas anticonceptivas.

“Esta amenaza que compromete seriamente aspectos fundamentales del destino de la República es fruto del accionar de intereses “no argentinos” que desalientan la consolidación y expansión de las familias promoviendo el control de la natalidad, desnaturalizando la fundamental función maternal de la mujer y distrayendo en fin a nuestros jóvenes de su natural deber como protagonistas del futuro de la Patria” (Decreto 659 de 1974).

En pleno debate sobre la legalización del aborto, ningún dirigente evoca este encuadre demográfico. La política pro-vida del General Perón ha sido olvidada.

Nadie argumenta esta dimensión poblacional en la discusión sobre la legalización del aborto, adelantada en el tiempo por la visión del más grande estadista del siglo XX. El debate está fomentado por ideologías ateas y materialistas, tanto como posiciones utilitaristas, criminales, ajenas por completo la educación, formación y sentir nacional.

Nos quieren hacer creer que el debate está pretendidamente despolitizado; se busca incluso reducirlo a un problema de salud pública y, a la vez, paradójicamente, a una dimensión estrictamente privada personal, a un “derecho” de la mujer.

Las bases fundantes del peronismo afirman que el Justicialismo es profundamente humano y Cristiano. En consecuencia, los legisladores pertenecientes a este movimiento deben responder a esta base doctrinaria. Un cristiano no mata a su semejante. Menos aún si ese semejante es indefenso e inocente.