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EN CONTRA DEL PROTOCOLO DE ABORTO NO PUNIBLE

Escrito por:
Felipe Sastre. Abogado

Rechazo el Protocolo que habilita el aborto no punible en el territorio provincial y adhiero a la solicitada recientemente publicada por diferentes medios locales y provinciales, no sólo como católico sino como alguien que entiende que dicha normativa es contraria a derecho.

En primer lugar, considero que es indiscutible que el aborto atenta contra la vida de las personas humanas, analizado esto, en el plano del Derecho Internacional, en los términos del art. 4.1. de la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica): “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida.  Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción (…)” y del art. 6.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Este derecho estará protegido por la ley (…)

Dentro de la legislación nacional, a estos instrumentos que gozan de rango constitucional en virtud del art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional, deben agregarse el art. 19 del Código Civil y Comercial que, al tratar sobre el comienzo de su existencia, sostiene: «La existencia de la persona humana comienza con la concepción» y el art. 2 de la ley 23.849 que sostiene que al ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño deben formularse las siguientes reservas y declaraciones: “ (…) Con relación al artículo 1º de la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO, la REPÚBLICA ARGENTINA declara que el mismo debe interpretarse en el sentido que se entiende por niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los 18 años de edad (…)”.

Seguidamente, debo decir que, al margen de que discrepo con el criterio interpretativo que conlleva la solución arribada por la CSJN en “F., A. L. s/Medida autosatisfactiva”, entiendo que es notoriamente ajeno a la función jurisdiccional la exhortación formulada “a las autoridades nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con competencia en la materia, a implementar y hacer operativos, mediante normas del más alto nivel, en los términos aquí sentados, protocolos hospitalarios para la concreta atención de los abortos no punibles y para la asistencia integral de toda víctima de violencia sexual”, que conduce a la redacción del Protocolo que cuestiono.

Dicho todo esto, no quiero dejar de mencionar que me parece lamentable el papel que juegan los colectivos feministas que tanto han presionado para que se materialice la actual normativa que trata sobre este tema. Es que resulta inentendible que, so pretexto de la protección de los derechos de la madre, se dejen totalmente de lado los derechos del ser humano que se está gestando en su vientre.

Por último, y a modo de cierre, me parece oportuno dejar en claro que no tiene ninguna explicación razonable que la libertad de elección que sobre su propio cuerpo pudiera llegar a tener una mujer, implique también el poder tomar la decisión de terminar con la vida de un ser que el derecho positivo vigente considera una persona distinta desde el momento mismo de su concepción.