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CORREO DE LECTORES

NOS HICIERON PASAR GATO POR LIEBRE

Escrito por:
Pablo Sánchez

Hace unos días escuché usar este dicho tan popular, por una dirigente política importante de nuestro país, y me puse a averiguar que significado realmente tenía.

«El dicho viene de la costumbre de ventas y hosterías de cocinar carne de gato, haciéndola pasar por liebre o conejo, gracias a su parecido físico y a sus sabores similares «si previamente se metían en adobo». En general significa engañar a una persona, especialmente en el mercado.

No es el único animalito que usamos para expresar casi lo mismo, cuando dudamos de algo: ojo «Aquí hay gato encerrado» y otro más gracioso y no tan digerible «me hicieron tragar un sapo». O también «me metieron la mula». Podríamos seguir, pero para muestra de nuestro particular «lenguaje» para expresar algo que nos pasa, bastante a menudo, alcanza.

Si pensamos cada uno seguro que la memoria se cubrirá de infinidad de algo que en su momento nos sorprendió o nos molestó mucho, pero que hoy solo es una anécdota.

¿Se acuerdan cuando, de esto hace ya muchos años, «aparecían de nada» camiones llenos de flamantes colchones, ofreciéndoles una pichincha: cambiar su viejo colchón de lana, por ese moderno y cómodo colchón, muchos vecinos sucumbieron a tan «ventajoso» trueque, y corriendo iban a sus hogares a buscar ese colchón que durante años les brindó su comodidad, para que descanse y duerma. Era bajar y subir colchones, los que ofrecian el negoción, trabajaban apurados y luego de realizado «el negocio», desaparecían. Nadie sabía nada de ellos. Al poquito tiempo, con muy poco uso del incomparable colchón, se gastaba el «cotín», que ponía al descubierto la trampa en que habían caído el «relleno» eran unos duros resortes y estopa (tiras de trapos viejos).

Comenzaban los lamentos pero ya era tarde, no había a quien reclamarle, en definitiva «le había hecho pasar gato por liebre».

Recuerdo otras anécdotas, pero sería bueno que nos cuenten las suyas o por lo menos las recuerde, quizás después de tanto tiempo provoque la risa suya y la de sus hijos.

MORALEJA: muchas veces estamos expuestos al engaño, por eso miremos bien, pensemos, no sea cosa que por apurados o confundidos «NOS TRAGUEMOS UN SAPO», «NOS METAN LA MULA» o simplemente «NOS HAGAN PASAR GATO POR LIEBRE»...