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CORREO DE LECTORES

RECLAMO CONTRA UN ROBO SIN FINAL

Escrito por:
Francisco J. Conelli

Historia secreta de cómo nos confiscan nuestras jubilaciones.

La ANSES no quiere pagar lo que adeuda. No es la 13ª vez que sucede: desde los días de Raúl Alfonsín hasta la fecha, se suman litigios de los jubilados que le reclaman al Estado que cumpla con pagos que debe reconocer el principio de continuidad jurídica de todo Estado. Es interesante que la cuestión previsional se ha agravado peligrosamente durante la democracia representativa recuperada.Y hay datos llamativos como que la obra social para pensionados y jubilados, PAMI, fué un creación de la Revolución Argentina, corrompida peligrosamente, y hasta quebrada en forma reiterada, por los sucesivos gobiernos POPULARES Y POPULISTAS, QUE NUNCA LE CONCEDIERON LA GESTION A LOS INTERESADOS, imitando lo que hicieron los administradores «de facto». En cualquier caso, lo más grave es que quién más aporte, no es el que más jubilación consigue; y que todo lo que se hizo mal, se sigue haciendo peor.

Comentario realizado por Sebastián Boix Mansilla en el diario digital «URGENTE 24»

En 1957 los constituyentes incorporaron el art. 14 bis, dando origen a la Seguridad Social. En su 3er. párrafo que reza: «El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, ADMINISTRADA POR LOS INTERESADOS (leáse jubilados) con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia, la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.

Sin embargo tal cosa no sucedió, y nada logró contener la inclinación de los distintos gobiernos a LESIONAR LOS DERECHOS CONSAGRADOS, en lugar de procurar los recursos necesarios para cumplir con las obligaciones del Estado. Tanto fué el avasallamiento que son pocos los argentinos que conocen sus derechos y menos aún los que logran ejercerlos.

Los mecanismos de expropiación siempre fueron los mismos, tanto en la legislación anterior como en la actual: menor haber inicial y movilidad de la prestación respecto de lo que corresponde. El requisito de 30 años de trabajo con mínimo de 20 años con aportes computados y 10 por declaración jurada, se cambió a 30 años con aportes computados y registrados. Finalmente, la base jubilatoria que era equivalente a los mejores 3 años dentro los últimos 10 trabajados, ahora es un promedio simple de un salario topeados de los últimos 10 años. Todos estos cambios disminuyeron en términos reales, los montos de los haberes previsionales. Con la crisis del año 2001 y el abandono de la convertibilidad, al no ajustar las jubilaciones, el sistema previsional comenzó a ser superavitario. En vez de actualizar los beneficios previsionales, los políticos, decidieron regalar jubilaciones, mediante moratorias que solo exigían cumplir con los requisitos de edad y mediante las cuales los aportes no realizados se debitaban en la propia jubilación futura. Así se pasó de 3,2 millones de jubilados a más de 7 millones.

Esta mecánica quebró el sistema previsional. Para completar el modelo esquizofrénico de confiscación y quiebre del sistema previsional por parte del Estado, el Congreso regaló y sigue regalando fondos previsionales sin recursos a sectores que no tienen como contrapartida aportes genuinos.

Recientemente Cambiemos ofreció a los empleados de la planta permanente del Congreso Nacional un beneficio similar, que permitirá mejorar la jubilación en un 15% adicional, para lo cual los nuevos aportes provendrán, en su mayoría del Presupuesto Nacional. Es decir, todos los argentinos pagaremos con nuestros impuestos las jubilaciones de privilegio de unos pocos. Nada ha cambiado. Por el contrario, los impulsos populistas siguen vigentes y avanzan favoreciendo a unos pocos en detrimento de la mayoría.

Juan B. Alberdi decía: « Los argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente. Se nos alentó a consumir sin producir. Quieren pan sin trabajo, viven del maná del Estado y eso les mantiene desnudos, ignorantes y esclavos de su propia condición...»

El comentario de Boix Mansilla es un poco más amplio. Por razones de espacio menciono los párrafos que consideré mas trascendentes. Este comentario refuerza uno que realicé en el espacio «Correo del Lector de este Diario, bajo el título: «Nos quieren eliminar a cualquier precio» El triste episodio protagonizado por un jubilado en la Sede de Anses de Mar del Plata, es una muestra muy lamentable de lo ahora expresado.